Susurros del corazón

Desde hace ya tiempo he sido aficionado a algo que cada vez más a tomado popularidad en la mágica internet. El ASMR, la Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma (por sus siglas en inglés). Así es, este artículo no es sobre una película de Studio Ghibli.

Creo que he sido fanático de esto desde que soy niño, sólo que en aquel entonces no lo sabía. Y yo sé que alguno de los lectores alguna vez a experimentado esto: Estando sentado en casa, en completo silencio (sin música, sin ruido fuerte de automóviles o aparatos cercanos, sin gente levantando la voz) en una tarde bastante calmada. Alguien trabaja cerca de ti, escribiendo en un cuaderno, haciendo un sonido con su mano al acariciar el papel mientras escribe, un ruido que resulta ser todo lo contrario a algo molesto. Mientras pones atención a este ruido que hace con las hojas de papel, notas su serena respiración y a su vez cómo en ocasiones susurra algunas de las palabras que escribe. Ese pequeño susurro resulta ser tan relajante, que cada vez que lo hace notas un ligero cosquilleo en la nuca. Esta orquesta de sonidos calmos hacen que casi quieras caer dormido, pero a su vez te quieres seguir escuchando lo relajantes que son, especialmente ese hormigueo que llegas a sentir en ocasiones.

Seguramente algunos de ustedes pensarán «¿Pero de qué diablos estás hablando? Jamás he sentido eso». Bueno, a saber que esta sensación en algunos casos no ocurre. Muchas personas jamás han sentido el cosquilleo y probablemente nunca lo sentirán. Incluso hay personas a quienes esto del ASMR les resulta realmente irritante. Depende de la persona, algunos sonidos “causan ASMR” mientras otros sólo pasarán como si nada o podrán generar molestia (no una molestia como «Me duele escuchar esto», sino más del tipo «Odio que hagan ese ruidito»).

Empecemos a ver algo de la historia de esta comunidad que últimamente ha ido creciendo cada vez más en el maravilloso mundo del internet. Tanto así que muy seguramente usted, querido lector, ya la conoce. Y aún así... seguiré escribiendo.



Desde mucho tiempo atrás esta sensación la han tenido miles de personas alrededor del mundo, sin saber bien de ello. Lo más común sería decir que les relajaba escuchar a alguien hablando despacio o viendole hacer alguna tarea meticulosa o repetitiva. Pero sin una explicación para aquellas ocasiones en las que aparecía el famoso cosquilleo. Esa sensación placentera que baja por la nuca cada vez que escuchas uno de tus triggers. Un “disparador” (o trigger) siempre es distinto para cada persona, y son esos sonidos en particular que muy seguramente te provocarán un cosquilleo.

La historia del ASMR comienza cerca del 2007, cuando algunos usuarios de Yahoo Groups, decidieron comenzar a colectar información sobre este peculiar fenómeno del cuál existía muy poca información al respecto. El texto introductorio citaba: «Este grupo se ha formando con la esperanza de encontrar personas que experimenten la misma sensación. Todo lo que tenemos ahora son preguntas y necesitamos respuestas. Necesitamos ayuda, no en el sentido de que queremos resolver o curar esta sensación, sino más bien para aprender qué causa esto y cualquier otra cosa que nos pueda ser de interés.»
Así fue como dio comienzo la primera comunidad de ASMR (claro que aún no sabían como llamarle), formada por personas que tenían estos síntomas de cosquilleos y placer por sonidos calmos.

De este modo comenzó a tener más relevancia el sentimiento sin nombre. Cada quien le llamaba a esta sensación de distinta manera, ejemplos son: AIE (Attention Induced Euphoria), AIOEU (Attention Induced Observant Euphoria), AIHO (Attention Induced Head Orgasm), o sólo hormigueo de cabeza. Fue en 2010 cuando se estableció el nombre ASMR (Autonomous Sensory Meridian Response), gracias a un grupo de Facebook del mismo nombre, creado por una tal Jennifer Allen. El grupo se hizo tan popular que logró que el nombre ASMR fuese adoptado por todos los fanáticos de esta recién nacida comunidad a nivel global.

Claro que estas comunidades únicamente se dedicaban a compartir información al respecto, pues lo interesante para ellos era encontrar respuestas. Así que la pregunta ahora es ¿Quién decide tomar el puesto de dedicarse a dar orgasmos de cabeza y crear contenido para relajarse o dormir? ¿Quién fue el primer ASMRtist? (Esta es la palabra usada dentro de la comunidad ASMR para las personas que hacen contenido ASMR, algo así como ¿“Artista del ASMR?... no encuentro mejor manera de traducirla). Hay personas que desde mucho antes han buscado conciliar el sueño ya sea mirando un aburrido documental o una partida de ajedrez por televisión. El caso más famoso de los denominados precursores del ASMR es el de Bob Ross. The Joy of Painting era un programa que me encantaba ver cuando era niño, trataba de un show donde el maestro Bob Ross enseñaba a las personas a pintar, y realmente me fascinaba ver lo fácil que hacía parecer este arte. Pero otra de las cosas que mucha gente amaba era lo relajante que resultaba verlo hacer sus obras.

 

Ya desde entonces existía esta programación que lograba relajar a las personas y en algunos casos arrojarla a brazos de Morfeo. Yéndonos más hacia la actualidad, hay muchos canales de Youtube con gente que genera estos mismos sentimientos. Yo en algún punto de mi vida reconocí que me gustaba escuchar a las personas susurrar o hablar de manera calmada (claro que depende la situación, no digo que entro en trance al momento que escucho a alguien susurrar), y en ocasiones mientras trabajaba en mi computadora sin ganas de estar escuchando música, decidía ponerme videos en Youtube sobre cualquier cosa pero que tuviera una voz relajante. Recuerdo ponía mucho un video tutorial de una chica que enseña a utilizar PowerBI, a pesar que no siguiera sus pasos y realmente no me interesara lo que decía, pero oírle hablar me relajaba.

Claro que alguien iba a tener la idea de hacer un canal especialmente para esto. El verdadero comienzo de la comunidad ASMR como la conocemos actualmente se dio en 2009, cuando una chica sube a su canal de Youtube, WhisperingLife, un video sin imagen titulado Whisper 1”, en el que cuenta (susurrando) que le gusta escuchar a otras personas susurrar. Ella misma dice que esto podría parecerle extraño a algunos, pero de igual manera haría más videos para aquellas personas que compartan ese extraño “fetiche. Aquí dejo el video:


Claro que esto se volvió popular y con el tiempo este contenido llegó a las comunidades de ASMR de Facebook o Blogger que, fascinados por ver como este sentimiento resultaba ser más común de lo que se creía en las personas, comenzó a hacerse viral.

Hoy día el ASMR es todo un fenómeno, canales como ASMR Darling, Gentle Whispering ASMR, Gibi ASMR, asmr zeitgeist, ASMR PPOMO ...por decir algunos ejemplos, son canales que, para ser de gente que sólo susurra al micrófono y hace ruidos con distintos materiales, ya están rebasando el millón de suscriptores. Cada vez más amado y cada vez más odiado, ahora mismo es normal ver más y más canales de esta nueva “modita” de Youtube. Entre la comunidad ya suele haber debates sobre qué es buen contenido ASMR y qué ya es pasarse de la raya. Ver la transformación de como todo comenzó con una chica susurrando en tus oídos y terminar viendo a youtubers arrugando papel o comiendo pepinillos con un micrófono tan potente que escuchas cada movimiento de su boca, es algo que deja a muchos pensando ¿qué ha pasado?.

La verdad yo siempre fui más del lado de “sólo susurros, pero con el tiempo me sorprendí a mi mismo viendo videos enteros de gente como Jason Dornstar, quien se graba haciendo su trabajo: lustrando zapatos a la vez que genera likes.


O viendo un video tras otro del canal de RRcherrypie, quien gusta de presumir sus dulces japoneses o cosas miniatura que colecciona. A pesar de no ser intencionalmente ASMR, me aficioné en algún momento de mi vida, viendo cómo prepara estos platillos:



Y mi consejo del día (o del mes) es que si alguna noche no puedes dormir, busca tus audífonos y escribe la palabra ASMR en Youtube, a ver con qué te encuentras. Tal vez lo ames, tal vez lo odies, tal vez no pase nada y nunca más vuelvas a seguir mis consejos. De igual manera yo pienso que el ASMR puede estar en cualquier lugar, ya sea escuchando a alguien susurrar a un micrófono, algún documental aburrido, al escuchar música New-age o Lo-fi, o el clásico “sonidos de lluvia”.

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